¡Pequeña aventura dendarii! Desde hace poco más de un año practico tiro con arco, modalidad tradicional, y con dianas 3D, en recorridos al aire libre. Por esto, cuando Pablo nos propuso ir a tirar a la campiña en Gales y Reino Unido durante un finde largo, me lancé sin dudarlo.

La expedición estaba compuesta por 4 arqueros y arqueras de Ithilien, el club de tiro con arco que fundé con unos amigos con quienes comparto afición. Pablo,Angela, Luiyo y yo llegamos el viernes pasado de madrugada a Dunster, un pequeño pueblo cerca del Canal de Bristol, que sería nuestro campamento base durante estos días.

El sábado fuimos a Wye Valley, en Gales, a un campo enorme en medio de un bosque, y con dos recorridos 3D fantásticos. Tras el primer recorrido, tocaba descanso para comer y así proseguir por la tarde. Cuando a las 17 volvíamos al campo para el segundo recorrido, nos encontramos el campo cerrado. Pero esto no nos desalentó lo más mínimo. Allanamos un poco el campo de tiro, metimos el coche en el parking y nos dispusimos a hacer el recorrido aprovechando el buen clima del día. Qué podía salir mal… Fue una tarde genial, más bosque frondoso, generosas distancias y muchas risas. En realidad la mayor aventura fue encontrar un sitio para cenar a las 21:30, que en UK es como super de madrugada. Muy felices con este primer día, nos volvimos a descansar.

Yo anclando el arco antes de un tiro largo
Esta flecha no tenía punta, todo postureo

Wye Valley (podéis ver mis fotos) fue un magnífico calentamiento para la actividad destacada del viaje: el Cream Tea Shoot, de la SPTA.

El domingo tocó madrugar un poco más para ir a una granja en Tiverton. Allí nos reunimos unas 50 personas en la tirada “de los pastelitos”. Es una tirada social organizada por la SPTA, una asociación de tiro con arco tradicional y muchas ganas de socializar. Esta vez, la excusa que nos llevó hasta allí fueron el té y unos pastelitos caseros que tomamos todos los asistentes tras los 3 recorridos compuestos de 38 dianas.

Hay ganas de pastelitos ya...

El entorno natural y el buen rollo que había fueron la clave del día. Como llevo poco tiempo tirando y tengo aún fallos de técnica, decidí adelantarme para tirar, o saltarme algunas dianas que veía muy “pierdeflechas” (¡un bien preciado!). Aun así me lo pasé pirata: los recorridos nos llevaban a dianas en medio de praderas, escondidas tras árboles, o que nos obligaban a posturas muy poco ténicas, pero muy divertidas. Celebramos cada tiro y tuvimos algunos momentazos épicos.

Sobre las 16, un poco cansada pero muy feliz, llegó el momento más esperado: volvíamos a juntarnos junto a los establos, donde se repartieron el bizcocho y scones con crema.

Scones con crema casera y mermelada
No confirmo ni desmiento que me los comí todos...

Durante un par de horas más pudimos hablar con otros arqueros, probar distintos arcos mientras dábamos buena cuenta (os recuerdo que en el campo no se come, se da buena cuenta) de los dulces y compartir alguna anécdota.

Ángela probando un arco húngaro
Ángela probando un arco húngaro

Volvimos a Dunster con energía suficiente como para acercanos a Minehead, a orillas del Canal de Bristol, donde celebran su semana grande y pudimos ver fuegos artificiales y cenar tranquilamente. Podéis ver todas las fotos del día.

El lunes, último día del viaje, lo aprovechamos para visitar el Castillo de Dunster, un castillo patrimonio cultural del S.XI y que ha sobrevivido a mucha historia de la isla, y que por su enclave en altura, nos ofrece unas vistas privilegiadas:

Vistas del Castillo desde unan colina
Me he comprado este pisito en el Sommerset...

Y así ha terminado un finde fabuloso. Viajar con mis 3 compis ha sido muy sencillo: nos conocemos desde hace tiempo y nos organizamos muy bien. Viajar con la excusa de conocer otros campos de tiro y otros grupos de arquería ha resultado ser un planazo que habrá que repetir.

Y como siempre, ¡super selfie!

Los 4 del equipo y un dinosaurio hecho con piezas de arcos
El dinosaurio sacó mejor puntuación que el resto...

Y si tenéis ganas, aquí podéis ver las fotos de Dunster.

¡Hasta el próximo viaje!