Tras un primer día tan chulo, nos levantamos muy motivados por subir a Fuente Dé. Habíamos previsto una ruta senderista potente, pero había demasiada nieve y no parecía muy prudente ir por nuestra cuenta. Así que en su lugar, contratamos una excursión con raquetas por la nieve.

En Fuente Dé está la estación del teleférico; viene a ser “abajo”. Y con el teleférico, llegas a lo que va siendo “arriba”. En la estación / taquillas se vieron desbordados por la cantidad de gente que había (en realidad no era tanta gente, pero deben estar acostumbrados a cuatro gatos) y reaccionaron fatal: colas sin sentido y sin información. Así que respiramos hondo, avisamos a los de la excursión que llegábamos tarde por este tema y nos esperaron. Muy majetes.

Una vez arriba se nos pasaron todos los males; un sol genial para acompañar estas vistas:

Nos reunimos con el resto de la excursión y descubrimos que éramos 6 personas únicamente. El guía nos tanteó sobre nivel y motivación y al final nos hizo una ruta muy de pachanga por los alrededores. Estuvo muy bien porque, al no ser nada exigente, nos permitió hacer piña y risas con las otras dos parejas, y disfrutar del paisaje tranquilamente. Este fue el paseo que hicimos:

Bajábamos en el teleférico a eso de las 15:30 y con bastante hambre, así que tras la mini-incursión cachera nos fuimos a buscar algún sitio donde nos dieran de comer. A las 16 llegábamos a Espinama donde al fin nos sentamos a descansar. Parecía que siendo ya tan tarde no íbamos a hacer la ruta vespertina y nos fuimos a visitar algunos pueblos de la comarca lebaniega.

En esto que dice Alex: “Oh, Mogrovejo, conjunto monumental” y da un violento giro con el coche para dirigirnos hacia ese pueblo. Os lo tenéis que imaginar con mucho arrebato. Según subíamos le oigo murmurar…

  • Yo lero leré ji ju
  • Alex, ¿estás cantando la canción de Heidi?
  • ¿¿¿¿Yoooooo???? - y luego por lo bajini - leró leré ji ju

Llegamos al pueblo. Lleno de coches. Un pueblo de 44 habitantes. Qué raro. ¿Serán las fiestas? Sí que deben ser buenas…

  • Oye, Alex
  • Yamilita, dime tú…
  • Esto es raro… ¿¡SIGUES CANTANDO LA CANCIÓN DE HEIDI?!

En la plaza había un camión. Debió llegar en helicóptero porque no cabía por ninguna calle. Tenía un cartel: “Heidi crew trailer”. ¡¡ERA ESO!! Ahora todos diréis: “claro, Mogrovejo, mítico pueblo donde se está grabando la serie de Heidi”. A todos los que decís eso os estoy haciendo la peineta; que lo sepáis.

Pues sí, resulta que el pueblo fue elegido para sustituir Suiza como enclave donde grabar esta serie. Seguramente vieron que con lo que cuesta un café en Suiza podrían grabar la peli y varias secuelas en Mogrovejo. El pueblo no ha tenido tantos turistas nunca, sospecho. Lo cierto es que el sitio es precioso y no cuesta imaginárselo en la historia de Heidi.

Dimos un paseo por el pueblo y los alrededores, con unas vistas alucinantes. Pusimos un palito en el lugar donde queremos construir nuestra casa de monte para la próxima vez que volvamos. Dejamos Mogrovejo y nos fuimos por el Desfiladero del Deva hasta Hermida: una carretera angosta y llena de curvas encaramada junto al río que se abre paso a través de la roca. Y así terminó el segundo día: de nuevo lo pasamos fetén y pudimos descansar y desconectar.

Hoy teníamos la vuelta y de nuevo hemos tenido que replanificar: íbamos a una quesería en Camaleño, pero la carretera estaba tomada por una procesión así que nos hemos dado la vuelta y hemos dejado el Valle y unas fantásticas mini-vacaciones. Ya en Palencia, Alex me ha sugerido parar en una Iglesia del S.XII (sí, tenía un caché) donde nos hemos encontrado con el guía más extravagante y formado que haya visto nunca. ¡¡La visita merece mucho la pena!!

Y ya en casita. Tenía muchas ganas de visitar Cantabria con Alex y ha sido un viaje de lujo. ¡¡Hasta la próxima entrega dendarii!!