• ¿¡QUE NUNCA HAS ESTADO EN GALICIA!?
  • esto… yo…
  • En las próximas vacaciones nos vamos
  • Las próximas vacaciones empiezan mañana
  • Pues haz las maletas, que nos vamos a Galicia

Y así nos pusimos en marcha hacia Galicia, la única comunidad autónoma de España que aún no había visitado aún. Elegimos un alojamiento rural en Cambados, tierra de albariños.

La primera tarde tocó rutilla por Cambados, con su paseo marítimo, sus viñedos….

Hijo mío, algún día, todo esto será Albariño... Hijo mío, algún día, todo esto será Albariño...
Creo que normalmente el agua está fuera, y no dentro... Creo que normalmente el agua está fuera, y no dentro...

El viernes hicimos una visita obligada a Islas Cíes. Ruta y paisajes preciosos:

Comiendo desde el alto del príncipe... Comiendo desde el alto del príncipe...

Sábado en Santiago, paseo por la ciudad y visita a la catedral. Tuvimos la suerte de toparnos con un guía muy amable que nos contó unas cuantas buenas historias sobre Galicia: en la época de los frecuentes ataques vikingos, uno de los ataques terminó con casi todos los hombres muertos y la mayoría de las mujeres violadas; algunas de ellas lograron huir pero quedaron presas de la locura; se quedaron vagando por los bosques cercanos y dieron lugar a las primeras meigas…

Al llegar a Rías Baixas, además, nos encontramos con coches y casas decorados con o maios, unas flores amarillas (en Galicia el amarillo da buena suerte), que también las llaman “fora meigas” y “fora trasgos” porque es la forma de dejar meigas y trasgos lejos:

Contigo no, bicho... Contigo no, bicho...

Comimos bien, bebimos buen albariño y paseamos mucho. El primer viaje a Galicia fue una experiencia genial, ¡hay que repetir pronto!