Donde os cuento las últimas visitas del viaje a Azores 2026, en las que hubo infierno, sol y profundidades.

La lagoa do fogo

La Lagoa do Fogo es otra zona de rutas, carretera escénica y miradores que queríamos conocer. Debí perder alguna apuesta porque tocó madrugar más que nunca para estar a las 9 en uno de los miradores. Para sorpresa de nadie, estaba todo nublado allí arriba y pintaba que le quedaba un rato aún a la nube enganchada en la montaña. Pues con esas decidí echarme una siesta en el coche que me sentó de lujo.

Aun así, a las 10 no se había despejado y volvimos al patrón de días anteriores: empezar por “abajo” y subir en horas centrales cuando ya se hubiera despejado. Y con esas nos lanzamos a una ruta que convertimos en paseo un poco sobre la marcha: La janela do inferno. Vimos en el gpx y en los comentarios que una buena parte de la ruta transcurría por la carretera (sin arcén) y que lo interesante era el tercio central así que buscamos una zona donde dejar el coche y realizar sólo esa parte.

En Azores nos hemos encontrado con bastantes rutas senderistas, pero en bastantes casos con partes “aburridas” por carretera. Creo que esto va mejorando cada año porque aunque hay zonas un poco de cualquier manera, también se nota que van colocando indicaciones y pasamanos en otras.

La janela do inferno (ventana del infierno) es, atención: un agujero en la montaña por el que sale agua. Si Dante hubiera sido açoriano, otra Divina Comedia cantaría. El camino hasta la janela es muy fácil de seguir (aun así conseguí que un señor se perdiera, pero es que él puso bastante de su parte), y que transcurre por un bosque super espeso y túneles estrechos que cruzan partes de la montaña. Al salir de los túneles, nos iba dando una sensación de wow, de pronto una foresta antigua y fresca: olor a húmedo, grandes helechos jurásicos (esto me lo acabo de inventar pero os imagináis el helecho), y el cauce del río que había que vadear.

La ruta tenía algún paso muy expuesto y afortunadamente había otros caminos para llegar y pudimos maniobrar para evitarme el disgustazo. Como había llovido los días anteriores, el barro nos puso en terreno difícil pero llegamos sin problema al txurretillo el infierno.

Fue un paseo chulísimo por el corazón del bosque. Al salir de nuestra burbuja, vimos que las cumbres se habían despejado y volvimos a subir a los miradores para disfrutar, esta vez sí, de unas vistas maravillosas de la Lagoa do fogo.

El sol y la cocaína

Con este titular, seguramente YouTube me vaya a desmonetizar el post, pero es que yo me debo al click-bait. Además, tranquilas, que hubo cocaína (no pensé que jamás diría esto en mi blog). Por la tarde, después de la rutita por la lagoa do fogo volvimos al norte y nos acercamos a Rabo de Peixe, célebre por un nefasto acontecimiento con un narcotraficante: en el año 2001, un velero que transportaba cocaína naufragó en una tormenta y los fardos aparecieron en la costa del pueblo. Por lo visto el producto era particularmente puro y había mucho. Muchísimo.

Autor: Futurismo, San Miguel, Azores Autor: Futurismo, San Miguel, Azores

Hay muchas versiones de cómo se sucedieron los hechos; llegué a leer que lo usaron para empanar pescado y para endulzar psateles porque no sabían lo que era. A VER MI GENTE. Basta ya. Los y las vecinas sabían perfectamente que era cocaína pero desde luego no supieron gestionarlo ni a nivel individual ni a nivel consistorial. Hubo muertes por sobredosis y se vendían tarros de coca por 25€. Se estima que a día de hoy la mitad de la población lucha contra la adicción. Una movida bastante chunga, si me permitís la expresión.

Autor: Futurismo, San Miguel, Azores Autor: Futurismo, San Miguel, Azores

Antes de que esto sucediera ya era una población bastante pobre y según vimos, no había remontado. Netflix había hecho una serie de estos acontecimientos y creo que vi que había un tour por las localizaciones (sin cata, ojo). Ya sé que esto no es contenido habitual de este blog, pero es que cuando anduve leyendo sobre la historia me quedé realmente impactada con el nivel de paroxismo que envolvió estos hechos.

Origen: Filmes e Series do Filipe Origen: Filmes e Series do Filipe

¿Y qué hacíamos los tontakos por ahi? Lo cierto es que el equipo tontako estaba en la zona porque hay un observatorio astronómico y queríamos visitarlo. Se trata del OASA, un centro que pudimos conocer con bastante detalle y que nos encantó.

Origen: Visitas de Estudo Origen: Visitas de Estudo

En el OASA hay varias exposiciones muy entretenidas sobre contaminación lumínica, sobre la exploracion de marte y sobre la historia de la astronomía. Además tienen una “tienda de campaña” con un proyector donde nos pusieron una peli (nos dormimos los dos, así que ya me diréis vosotras de qué va la peli). Como no había gente cuando estábamos, una de las que lleva el centro nos hizo una visita guiada por otras partes: nos enseñó el observatorio solar, y la sala donde tienen todos los telescopios. Nos contó que la prioridad actual es arreglar uno de los telescopios para poder ver el espacio profundo ya que con eso pueden hacer más observaciones para la población.

Origen: Visitas de Estudo Origen: Visitas de Estudo

En el momento de nuestra visita, su mayor problema con el arreglo del telescopio era hacer llegar desde Azores hasta Alemania la pieza para que la arreglen. Al tener una batería incorporada, no podían subirla a un avión. Nos estuvo contando cómo sacan adelante un centro así sin apenas personal, pero con muchas ganas.

Origen: Visitas de Estudo Origen: Visitas de Estudo

Y por si fuera poco, al terminar nos habían preparado dos telescopios solares donde pudimos ver directamente la corona solar y las turbulencias de la superficie del sol. Así que fue una visita fantástica.

El suelo es lava

Al día siguiente, ¡no madrugamos!, ¡viva!, ¡fanfarria! Habíamos cogido entrada para visitar un túnel de lava en Ponta Delgada, muy cerquita de donde estábamos alojados. Llegamos a la Grota do Carvao donde nos llevaron por la visita guiada. Es un túnel de lava que se formó con la erupción del volcán de cercanía que hay ahí. El túnel tiene apenas diez mil años, lo que es muy poco comparado con la formación de la isla (más de 4 millones de años), pero edad suficiente como para que podamos visitarlo con seguridad.

Vimos que hay dos modalidades de visita: la visita corta en la que siempre vas de pie y la visita larga en la que toca reptar. Cuando bajábamos hacia el tunel, nos cruzamos con el grupo de una de las visitas largas, que se volvían antes de tiempo porque alguien se había agobiado ante el diminuto espacio. Esa persona no fui yo pero habría sido yo sin lugar a dudas de haber reservado la otra visita.

La cueva / túnel se llama así porque el interior es de color oscuro (por el basalto) e inicialmente pensaron que podría haber carbón. Lo tuvieron que pensar de nuevo. Nuestra guía nos habló de la formación del túnel, nos señaló las distintas capas que se fueron enfriando en distinto momento y que dieron forma al túnel. Actualmente, el túnel está protegido y no se puede construir encima, pero está en una zona muy urbana y tiene edificios y contrucción civil por encima que ejerce presión y crea riesgo de derrumbe.

Si sois habituales de este blog, sabréis que el equipo tontako visitamos cuevas siempre que podemos en nuestros viajes así que ya hemos visto unas pocas y podemos “comparar impresiones”. Para mí, esta era la primera cueva volcánica que visitaba, así que descubrí que éstas no tienen estalactitas / estalagmitas como las cuevas de roca caliza, puesto que no hay calcio que se deposite filtrado por el agua. En las cuevas volcánicas hay “txurretes” (segunda vez que uso esta expresión en el post, no son pocas) de lava que se enfrió en distintas fases. Sí que hay algo de filtración de sílice, pero como la cueva es tan joven, es pronto para ver si realmente se forma algún espeleo-tema con esas filtraciones. Me dejé apuntado volver en uno o dos millones de años a ver cómo evoluciona.

Fue una actividad bastante sencilla que nos gustó y nos abrió las puertas a otro aspecto de la isla. Después nos quedamos por la zona y nos fuimos a Caloura donde vimos recomendado un restaurante de pescado muy fresco y fue todo un acierto. Además, en Caloura hay un microclima (txupito) y mientras que en el resto de la isla llovía, en Caloura estaba despejado y hacía solete.

Después de comer y viendo que el tiempo en la isla no estaba para mucho monte, nos bajamos (por fin) a la playa. Encontramos una playa estupenda en la que no había prácticamente gente y ahi echamos la tarde leyendo y dormitando. También hice check en el Pacífico Atlántico de las Azores que estaba todo lo fría que una se puede imaginar.

El pozo azul

El último día nos lo tomamos con mucha tranquilidad y aprovechamos para acercanos a algún sitio que se nos había quedado pendiente. Empezamos por ir al norte para visitar el pozo azul. El camino comienza por una zona paradisíaca junto a una levada y que lleva a una pequeña cascada.

Desde ahí vimos que el camino continuaba bastante expuesto y que donde estábamos había mucho pajaricos. Así que dejamos el pozo azul para la próxima visita y nos quedamos disfrutando de las estrildas y otros juveniles que habia en un comedero.

Volvimos al pico Bartolomeu del primer día (aquellas vistas que quitaban el hipo), ¡y esta vez no había nubes!

También nos acercamos a una zona un poco en medio de la nada donde podíamos ver de nuevo el priolo, el camachuelo de las Azores. No tuvimos tanta suerte como el primer día, pero sí que volvimos a ver alguno.

Después nos bajamos a Povoação, la población más importante del sur-este de la isla. El parking público estaba a rebosar cuando llegamos y aun así vimos que no había mucha gente y pudimos encontrar dónde comer sin problema: langostinos, bacalao y txipis, todo super delicioso. Y para bajar la comida, paseíto por la playa y café con vistas. Y para vistas increíbles, ¡el equipo tontako!

Y si queréis ver más fotos de estos días, aquí os dejo los álbumes:

Índice de posts de Azores 2026

  1. Azores 2026 - Arrancamos
  2. Azores 2026 - Sete Cidades y Furnas
  3. Azores 2026 - Y fin
  4. Azores 2026 - Itinerario y pecunia

Ya sólo quedaba volver a casa y preparar las maletas para la vuelta. Aunque el viaje se terminó, aún queda un post con el itinerario y los gastos del viaje, ¡no os vayáis muy lejos!