Ya os dije que iba buscando un conde. Y lo que surja. Pues ni un conde me he encontrado; es que así no se puede. Hoy tocaba paseíto por ciudades históricas y religiosas, para que esto no sea solamente beber (padre, madre, digo beber, pero me refiero a leer libros tranquilamente en una sombra. Ejem).

Por la mañana fuimos a Guimaraes, cuna de Portugal, ahí es nada. Ha coincidido con que es capital europea de la cultura así que se notaba un cuidado extremo, como cuando una partida de limpieza ha venido, con la sirena a tope, para limpiar un bolardo. Uno solo. De verdad. Y tras la intervención se han pirado. A buscar otro bolardo sin sentido que limpiar. Gracias a esto, la ciudad se nota muy pulcra (y comparada con Oporto era una patena). Vamos, que la mañana iba plácida y agradable, hasta que…

  • Marta, mira, el super reconquistador portugués
  • Qué porte
  • Qué talla en piedra
  • Qué brazos
  • Marta, que digo esa estatua, mira aquí…
  • Ah, también

Y entonces, el premio Pulitzer que llevo dentro ha tenido una inspiración de foto artística, que se ha materializado en esto:

Marta la conquistadora Marta la conquistadora

Lo sé, estáis abrumados con esta arrebatadora expresión artística. Y aún le falta la antorcha olímpica por photoshop. O un pene. El caso es que la foto ha inducido en Marta un estado reconquistador y se ha puesto a mirar mal a los alemanes y a decirles “reconquístame a mí si puedes”. En germañol. Menuda latxa. Luego se le pasó, pero ya sabéis cómo se pone.

Después de comer, nos hemos ido a Braga. Sí, la ciudad se llama así. Sí, como las bragas. Tampoco lo hemos entendido. En la oficina de turismo no nos han sabido decir si todas las mujeres en esa ciudad llevan bragas, solo que ellas, en ese momento, sí llevaban. Para qué se llamará así entonces. Es que todo son risas hasta que pones “Braga” a una ciudad y te rescatan. Pues claro.

Foto tuenti del S. XVI Foto tuenti del S. XVI

También ha coincidido que la ciudad estaba de festival de la juventud y había ambientillo y estaba todo bien cuidado. En realidad, parece Oporto una excepción de dejadez. Braga es el centro religioso de Portugal, así que el total de iglesias por metro cuadrado era claramente superior a la media. Como capital religiosa está muy bien aprovechada: en la iglesia aneja a la Sé hay una sala de las reliquias que podría tener tranquilamente reliquias de 50 santos. Y otros tantos muertos no-tan-santos. Vamos, un chollo para el que quiere ir a pedir un milagro. Es un destino muy muy recomendable para el que disfruta con el arte religioso.

Marta y yo nos hemos colado en una misa en la Catedral: es igual que en español, pero dicen “cordero de deus”. La risa. Así que después nos hemos ido a la “XIV feria gastronómica de Vila do Conde”. Ciudad pequeñita, bien cuidada y con una feria gastronómica. Qué más le podemos pedir a la vida. Pues cenar. Y ahí que fuimos. Como conducía yo, Marta se puso fina con el vinho verde y se subió al escenario y… bueno, ya lo contará ella mejor

Hoy toca el parque natural Peneda Gerés y playita en algún lugar del Atlántico. Qué dura es la vida. pd. Zorionak Martxe