Ayer domingo tocaron diana muy pronto y a las 6 estábamos en marcha. El plan era llegar pronto a Randa en coche, donde cogeríamos un taxi colectivo hasta Zermatt (ciudad sin coches), donde cogeríamos un teleférico para llegar a una estación intermedia, donde cogeríamos la góndola que nos llevaría hasta la estación Klein Matterhorn. ¡Había que madrugar!

El día empezó despejado y con buena previsión, así que íbamos motivados. A esto de las 9:30 llegábamos al Klein Matterhorn, a 3883 mt, con unas vistas del Cervino impresionantes. Gracias a los prismáticos super pro de Alex, dimos buena cuenta de los Alpes que teníamos a la redonda.

Panorámica desde Matterhorn Panorámica desde Matterhorn

El Matterhorn o Cervino está ahí en medio y lo reconoceréis porque aparece en el logo de Toblerone. Atención pregunta de gallifante: ¿habéis visto el oso de Toblerone?

“¿Te imaginas que haya un caché a 3883 metros?” – dijo Alex… ¡¡Y lo había!! El caché a más altura que hayamos cogido hasta la fecha =D

Bajamos de nuevo en góndola hasta Trokener Steg, la estación donde comenzaba nuestra ruta senderista. En realidad fueron dos rutas. La primera fue la ruta del glaciar del Matterhorn. Esta ruta termina en la estación Schwarzsee, donde aprovechamos para descansar un poco y comer (sí, ¡también cogimos cachés!)

Y me cuentan que en Madrid llovía a cántaros... Y me cuentan que en Madrid llovía a cántaros...

De ahí seguimos con la Matterhorn trail, que termina de rodear la montaña por la cara oeste, también con unas vistas espectaculares. Esta vez los prismáticos nos dieron un sorpresón: pillamos a unos alpinistas subiendo la cresta final de la montaña. Es un poco como Peñalara, pero más. Mucho más. A lo bestia más XD

Matterhorn Matterhorn

Finalmente fueron unos 15 kms, prácticamente todo cuesta abajo (ojo que también cuesta!) por una zona alucinante.

Y para casa a descansar porque hoy, repetíamos madrugón. Esta vez porque íbamos a visitar el Aletsch, el glaciar más grande de Europa, con otra ruta que partía desde el Eggishorn, bajaba hasta casi el glaciar rodeando la montaña y llega hasta una estación de esquí donde hemos cogido otra góndola hasta el coche.

Aquí las estaciones de esquí son un poco como las marquesinas en países no-alpinos. Vas por la calle, y toma, teleférico para ir al próximo pueblo. Estoy deseando que por fin en Madrid pongan unos buenos teleféricos para ir cómodamente al trabajo, al super o a la manicura.

La ruta del Aletsch era, en principio, menos exigente que la que hicimos ayer. Sin embargo, es una ruta bastante aérea, así que se me ha hecho bastante difícil, y Alex ha tenido que echarme una mano en más de una ocasión para sortear ciertas partes de la ruta (e 13 kms). Igualmente, hemos podido tener unas vistas increíbles del glaciar y de las montañas que lo rodean.

Panorámica desde Eggishorn sobre el glaciar Aletsch Panorámica desde Eggishorn sobre el glaciar Aletsch

Han sido dos días muy intensos de Alpes, estamos cansadicos del trote, y mañana partimos hacia Thun, en la zona de Interlaken, donde tenemos previstas más rutas senderistas y esta vez sí, coronar un pico a pie :D ¡Seguiremos informando!

Urgente, últimas noticias. Me dicen por el pinganillo que me acabo de inventar en este momento, que he cerrado el post sin selfie. Ay, cordericos, dónde vais sin nuestro selfie… ;-)

Una maravilla de la naturaleza, y detrás el Matterhorn ;-) Una maravilla de la naturaleza, y detrás el Matterhorn ;-)

Y también os dejo por aquí las foticos de estas dos jornadas, ¡incluye un vídeo!