A las 5:15am ha sonado el despertador. Porque las vacaciones no están reñidas con ser tontakos del todo. Madrugón y a la barca para ver el mercado flotante, uno de los puntos fuertes del delta del Mekong.

Diariamente desde hace mucho tiempo se reúnen en distintas partes del delta del Mekong los mercados flotantes; son mercados de abasto que traen en barcas frutas y verduras y las venden a barquitas más pequeñas que van después a los puestos del mercado en tierra.

La primera de muchas barcas que cogeremos en este viaje... La primera de muchas barcas que cogeremos en este viaje...

Estos mercados tienen una idiosincrasia muy propia; en el río no pagan impuestos y apenas están regulados. De este mercadeo viven familias sin ningún tipo de identificación, vienen de distintas partes del río, incluso del norte en Camboya; algunas recorren varios cientos de kilómetros para traer producto y muchas viven en los barcos, bajan a tierra para comprar cosechas enteras y llevarlas a los mercados.

Tengo gambas, tengo chopitos... Tengo gambas, tengo chopitos...

Nos hemos encontrado barcos de muchos tamaños, los barcos “masculinos” con ojos pintados en la proa del barco, y los “femeninos” más pequeños y dedicados a la pesca. Nos han contado que una tradición de los dueños de los barcos es lanzar dinero al río para que algún dios te lo devuelva en forma de suerte en tu negocio. Pero resulta que antes echaban dinero de verdad, y ahora echan dinero simbólico. Le he preguntado al guía si asumen entonces que tendrán también suerte simbólica. Entonces he descubierto que el guía es budista y se me ha puesto a explicar el karma, aunque ha reconocido que tampoco sabía bien cómo funcionaba el dinero fake.

Al ser el mercado un reclamo turístico, algunas barcas pequeñas venden fruta fresca, bebidas e incluso pho calentito a los turistas, lo que no impide que los lugareños hagan sus negocios con frutas tropicales.

Para disfrutar del mercado, eso sí, hay que madrugar, incluso más que nosotros. Creo que el mercado está funcionando desde las 3 de la madrugada hasta las 6, después quedan barcos, pero menos. No encontramos ninguna excursión que madrugara más, pero diría que las 5:00 es mejor hora para visitar el mercado.

Tras el paseo en barco hemos bajado a conocer un mercado local. De nuevo éramos los únicos turistas por ahí, y se notaba que no había puestos para turistas: anguilas, ranas, pescados, fruta fresca, tofu casero o cabezas de cerdo asadas, sí. Y también fajos de dinero de mentirijilla para la deidad del río. Incluso ropa de mentirijilla. Que por supuesto se pagan con dinero real. El poder de los símbolos es algo maravilloso aquí y en Sebastopol.

Chili y cilantro, mis mejores amigos en este viaje (#no) Chili y cilantro, mis mejores amigos en este viaje (#no)

Sobre las 9:30 volvíamos al alojamiento a desayunar; hemos aprovechado para charlar un rato con nuestras compañeras de excursión que estaban terminando el viaje por Vietnam y nos han dado algunos consejos.

Pescador en el Mekong Pescador en el Mekong

A mediodía hemos vuelto de Can Tho a Ho Chi Min City. Por la tarde hemos descansado del trote de estos días, hemos cenado Pho y nos toca preparar el viaje de mañana, que nos saca del sur de Vietnam y nos adentra en la zona centro, donde proliferan los palacios imperiales.

El pho me pareció un poco meh El pho me pareció un poco meh

Esta primera parte del viaje ha sido bastante frenética para nuestro gusto, pero es que no nos parecía lo más interesante donde dedicar tiempo y detalle. Hemos visto un par de zonas interesantes y sobre todo nos vamos aclimatando y acostumbrando a los horarios y formas vietnamitas.

Por cierto, me he hecho un cartelito que dice:Khong An Cay, “por favor, que no pique” y lo voy enseñando allí donde comemos. Les hace una gracia tremenda.

Útil

  • Se pronuncia [fa], no [fo].
  • La visita al delta es muy chula, el río Mekong impresiona por sus dimensiones y la frondosidad de sus orillas. Sin embargo, si vas con el tiempo más bien justo, yo no pondría esta zona como imprescindible.

Y para terminar, que no falte el selfie:

Asaltamos el barco al abordaje y nos comimos una piña riquísima Asaltamos el barco al abordaje y nos comimos una piña riquísima

Y las foticos…