Y otro plato fuerte del viaje. (Mini) Crucero por la Bahía de Ha Long, en la costa norte de Vietnam. Es un lugar muy típico y concurrido por turistas de todo el mundo y hemos podido comprobar por qué.

La Bahía de Ha Long es famosa por el pequeño archipiélago que tiene, islotes de todos los tamaños, con paredes verticales preciosas y muchísimo verde. Su nombre significa “Dragón descendente” y no les gusta que les menciones que no hay ningún dragón por la zona.

Vista de la bahía
El dragón estaba tímido y no se dejó ver

Hay dos visitas típicas: el tour de un día en barquito y distintas modalidades de tours con una o más noches. El barco en este caso es un crucero y se hace noche en medio de la bahía. Nosotros nos decidimos por la visita con 1 noche en (casi) alta mar (¿quién dijo miedo? ¡LO DIJE YO!).

Ayer llegamos a Ha Long desde Hanoi y embarcamos en nuestro crucero, bastante viejito y que ha vivido muchas vidas. Nos dieron de comer (nos han cebado muy fuertemente en estos dos días) y fuimos a una isla con una gran cueva, Hang Sun Sot. Impresiona que sea tan grande en un islote, y que quepa tanta gente (debí contar varios millones).

Ancla y maroma

Tras la cueva fuimos a hacer kayak en una zona preciosa, donde vimos monos trepar por las paredes y casi adopoto a una familia entera de monicos. Se nos dio bastante bien y pudimos disfrutar de un rato muy tranquilo en el lagoon entre las aguas tranquilas y las medusas-puaj-quítamela.

Mascarón de proa

Por la noche cena y charleta con el resto de pasajeros (éramos 15 en total, un crucero pequeñito). A estas alturas del viaje Alex y yo fuimos una fuente muy valiosa de información sobre cómo visitar un montón de sitios (Angkor, Hue) y de cómo se pueden recorrer las enormes distancias que hay en Vietnam. Muchos viajeros vienen con una idea muy vaga de lo que buscan y después “van viendo” y nosotros en cambio teníamos hasta los horarios de los buses locales.

Alex y yami en la playa de Ti Top

Después tocó ir al camarote a dormir. Reconozco que se me hizo un poco duro lo de dormir en el barco, que estaba anclado y que seguía flotando únicamente gracias a algún milagro que la ciencia jamás podrá resolver. En algún momento caí rendida pero nada conforme con eso de dormir sobre el mar.

Esta mañana nos hemos levantado pronto para ir a la isla de Ti Top. En 1962 Gherman Titov, astronauta ruso, acompañó al “tío Ho” a esta isla, y como conmemoración y agradecimiento le pusieron el nombre de Ti Top a la isla. Tiene una gran escalinata hasta la cima desde la que hay unas vistas panorámicas preciosas del archipiélago.

Vista del archipiélago y los barcos navegando entre islotes

Y poco a poco hemos ido termimando el crucero. Hemos navegado entre los islotes y hemos estado de charla amena con el resto de los pasajeros. Ha Long es un sitio precioso y muy singular; merece la pena visitarlo a pesar de la sensación de parque temático y de la cantidad de barcos con los que compartimos la bahía.

Nuestro viaje se acerca a su fin. Se nota en el cansancio y también en esa anticipación al viaje que se mezcla con la preparación de la última excursión de estas vacaciones… ¡Mañana nos vamos a Tam Coc!

Útil

  • Ha Long es el caso típico en el que es muy fácil ir con excursión organizada y bastante difícil ir por tu cuenta.

Difícil también es dejar pasar este selfie…

Selfie tontako

Y aquí el resto de fotos de estos dos días…