Nos despedimos de Yosemite para encarar la nueva etapa del viaje: ¡el lejano oeste! Toca adentrarse un poco en el desierto para prepararnos para Nevada y el Gran Cañón, que vendrán en unos días.

Atravesamos el Parque Yosemite, pasando por lagos y claros en el bosque…

Al fondo, el río 'River' Al fondo, el río 'River'

… cogimos algún caché de camino…

Ahí estoy a punto de 'pescar' un caché en un lago glaciar... (es un txistako!) Ahí estoy a punto de 'pescar' un caché en un lago glaciar... (es un txistako!)

¡Y llegamos a nuestra primera parada! Bodie: es un pueblo fantasma / reclamo turístico. A finales del S.XIX fue testigo de la burbuja de la fiebre del oro; en pocos meses llegó a tener más de 10k habitantes en un lugar en el que, creedme, no se paran ni las lagartijas porque no hay nada.

Pues hasta aquí llegó la fiebre, y por supuesto, el oro se terminó, así que fue siendo abandonado hasta que no quedó más que la ranger que te cobra 5$ por adulto, mira bien dentro del coche por si estás colando a los críos, y te ofrece un panfleto por 2$ que no, gracias, no quisimos coger.

El pueblo mantiene las casas tal cual estaban cuando se abandonó en las primeras décadas del S.XX,

Llamé a todas las puertas por si estaba Patrick Swayze... Por 'Le llamaban Bodie', la película... ¡también es un txistako! nah, que no los pilláis Llamé a todas las puertas por si estaba Patrick Swayze... Por 'Le llamaban Bodie', la película... ¡también es un txistako! nah, que no los pilláis

… con algunas vigas para que no se nos caigan las casas encima. Tiene algunas casas abiertas que conservan esa capa de polvo tan típica de esta zona de los USA:

Como venga tu madre y lo vea... Como venga tu madre y lo vea...

Junto a la mina de oro, también dejaron unos sedimentos de mercurio de lo más tóxicos que siguen haciendo estragos en la zona (aunque no hay nada excepto piedra). Y por aquello de que es un pueblo abandonado, en la casa museo tienen “Las cartas de las maldiciones”: se dice que si te llevas algo de Bodie, te cae una maldición (salvo si son unas piedras a 10$ el pack de tres); total, que hay un montón de testimonios de gente que se llevó queriendo o sin querer algo de Bodie y escriben a) devolviendo el objeto o b) devolviendo el objeto y añadiendo un cheque (WTF!) para terminar con la maldición que les persigue. (Yo les perseguiría a escobazos, pero bueno).

Tras nuestra visita al lejano oeste, nos dirigimos hacia el Lago Mono un poco más al sur. Es un lago muy mono (si no lo digo, reviento), pero como es un lago sulfuroso, pues huele a pedos. Así es y no lo puedo maquillar. Fuimos a ver la Tufa sur: las tufas son formaciones calcáreas con los sedimentos de los acuíferos que alimentaban el lago Mono. Al secarse el lago, las tufas quedaron por encima del nivel del agua, haciendo un paisaje muy característico. En fin, que se llaman “tufa” en un lago que huele mal. Los ases del márketing:

La tufa que atufa (otro txistako, estoy que me salgo) La tufa que atufa (otro txistako, estoy que me salgo)

Y finalmente llegamos a Mammoth Lakes, un pueblo bonito y coqueto (es decir, que cierran todo a las 21). Llegamos con tiempo de dar un paseo por los lagos cercanos. Es un paisaje menos exótico, pero también muy bonito; y lo pillamos en la puesta de sol, con unos colores preciosos.

El lago Mary El lago Mary

Es una zona de deportes de invierno, totalmente orientada a esquí; y para perder la estacionalidad, cierran todo en septiembre, y así la gente se anima a ir. Por eso mismo, el único sitio que encontramos para cenar a las… ¡¡21:30!! fue la taberna, donde nos dieron una carta que tenía un apartado específico “si llegas super tarde”, donde solo tenían algunos de los platos. Repito, “super tarde” son las 21:30. Este país está condenado.

Al día siguiente tocó paliza de coche: desde Mammoth Lakes hasta Zion. ¡En el próximo post!