Hoy nos levantábamos pronto para ir a Zion Park, en Utah, desde nuestra casa rural / casa de la mami que nos da desayuno casero y rico. Empezábamos bien el día Al parque se entra también con el Annual Pass; llegamos prontito e hicimos la primera ruta, una sencilla y accesible. En otras mencionaba que cuidado la gente con vértigo, y como yo tengo algo de vértigo, pues fuimos a por la sencilla… já. já y jé y jí… Ruta sencilla pero muy aérea, ¡mucho! Y encima no ponen apenas vallas, solo avisos de que mejor no te caigas, que lo mismo te mueres. ¡Deberían llamar a este valle el Death Valley!

¿El señor que nos hace la foto está muy arriba o nos estamos cayendo por el barranco? ¿El señor que nos hace la foto está muy arriba o nos estamos cayendo por el barranco?

Después tuvimos que reaparcar y perdimos mucho tiempo: resulta que por alguna razón que no llegamos a entender, en Zion hay mucha más gente (en proporción, claro) que en Yosemite: los aparcamientos hasta la bandera, los shuttles llenos todos y muchísima gente en todos los caminos. Y esto un viernes con un calor infernal en un parque natural semi deśertico…

Después de nuestra reubicación fuimos a por la segunda ruta, que consistía en más barrancos sin vallas, y unas cascadas super chulas y sobre todo, podíamos pasar por debajo y refrescarnos un poco. En esta ruta hemos ido viendo además los nombres de los montes por la zona; Zion Park ya os da una pista… Están también “Los patriarcas”, “Canáan”, “Jacob”…

Tuvimos que improvisar algunos nombres, con la premisa de que debían ser nombres veterotestamentarios; así que ahí veis 'Caín, Abel, Ana y los Siete' Tuvimos que improvisar algunos nombres, con la premisa de que debían ser nombres veterotestamentarios; así que ahí veis 'Caín, Abel, Ana y los Siete'

Como nuestra carretera hacia Grand Canyon es la que estaba cortada, tuvimos que apurar la salida sin ver Angel’s landing. Tal vez en la próxima visita.

Así que salimos de Zion y nos pusimos rumbo a Williams, nuestro fuerte los próximos 3 días para Grand Canyon. Durante la ruta de hoy hemos cambiado de huso horario unas 6 veces, así que ahora mismo no sabemos si subimos o bajamos. Toca descansar que mañana encaramos la recta final de nuestro viaje y uno de los platos fuertes: El gran cañón (que no, no me refiero a ese gran cañón sino al mítico parque natural… ;-))