El Gran Cañón. Sin palabras.

Bueno, venga, unas pocas sí que tengo. Hoy tocaba madrugar para llegar pronto a otra de las visitas potentes: El Gran Cañón. Por una vez, y sin que sirva de precedente, los americanos han acertado poniendo el nombre: es un cañón, y es grande. Nada que objetar.

Nos alojábamos en Williams (a más de 50 millas del parque) porque fue el sitio más cercano donde encontramos vacantes, así que previendo que habría mucha gente, procuramos llegar de los primeros. De nuevo, con el Annual Pass el ranger nos dio la bienvenida y pudimos aparcar junto al Centro de Visitantes.

Teníamos bastante claro el plan del día, así que fuimos a por la primera ruta: South Kaibab Trail. Nota: si te dicen que es “un risco expuesto”, significa que básicamente vas a ir haciendo equilibrios en rocas que ceden a tus pies. Me sentía como Indiana Jones en La última cruzada, pero en lugar del nombre de dios, yo decía “me cago en vuestros muertos”, porque el vértigo que me ha dado ha sido lindo. Aun así, hemos proseguido.

Al Grand Canyon se accede “desde arriba”, que es lo que está a nivel del suelo. Así que cualquier ruta comienza bajando, como máximo hasta el nivel del Río Colorado (nota: no es “colorado” sino marroncio, pero no les he dicho nada porque lo mismo es un tema de daltonismo nacional); y como dicen los carteles “Bajar es opcional, pero subir es obligatorio”.

Aquí os dejo el perfil de la ruta que hemos hecho:

Lo suyo sería rodar cuesta bajo y pillar carrerilla para la subida, pero, por lo visto, los montes 'no funcionan así' Lo suyo sería rodar cuesta bajo y pillar carrerilla para la subida, pero, por lo visto, los montes 'no funcionan así'

Normalmente con un perfil así se tarda al menos un 50% más en hacer la subida que la bajada; salvo que tengas vértigo: entonces tardas LO MISMO en hacer la subida que la bajada… Lo cierto es que lo he pasado bastante mal bajando, porque la ruta bajaba en zigzag por la pared vertical y no había una maldita valla. Así que vamos a replanificar la que teníamos para mañana. Eso sí, mañana a las 10, helicóptero XD

Aquí una foto de lo super mal que lo estoy pasando en la ruta Aquí una foto de lo super mal que lo estoy pasando en la ruta

Después hemos ido a reponer fuerzas y por la tarde hemos hecho la ruta de los miradores hacia el oeste del cañón, donde hemos llegado justo para la puesta de sol. Estas vistas son absolutamente impresionantes. Lo escarpado del cañón, la arenisca roja y todos los estratos que se ven en las montañas.

Si con todo lo que os he contado, no queréis una multipropiedad aquí en el Cañón, no sé qué más deciros Si con todo lo que os he contado, no queréis una multipropiedad aquí en el Cañón, no sé qué más deciros

¿Os he dicho también ya que había una mina de uranio en el Cañón? Pues yo ahora soy verde fosforescente y puedo leer las mentes. Y también puedo leer libros.

Cuesta mucho describir un sitio que genera tantas sensaciones; el cañón es enorme y en su magnitud radica su belleza, pero hay que vivirlo. Incluso con el terrible calor que ha hecho, era imposible no disfrutar de la visita.

Tanta belleza junta en una foto: monumento de la naturaleza, y el Gran Cañón detrás XD Tanta belleza junta en una foto: monumento de la naturaleza, y el Gran Cañón detrás XD

Mañana, super panorámica del cañón desde el aire y ya vamos a por el final del viaje…