En nuestra primera etapa por Yellowstone no podían faltar algunas rutas senderistas para conocer el terreno de primera mano. En el caso particular de Yellowstone, hacer senderismo significa además la posibilidad de encontrarse con animales (algunos realmente grandes!)

Al visitar Yellowstone, y especialmente si se va a hacer senderismo, es importante tomar algunas precauciones, pues es bastante probable encontrarse con animales libres en su hábitat. Algunos de estos animales serán aves o pequeñas ardillas, y otros serán ciervos con grandes cornamentas, bisontes o incluso osos.

Por eso te recomiendan (hasta la saciedad) que siempre salgas haciendo ruidos con las palmas y que lleves el spray anti osos, “puesto como si fuera un arma, no en la mochila”, y te hacen aprender a usarlo en caso de necesidad. Es un spray de pimienta que irrita las mucosas del oso lo suficiente como para dejarte tiempo para escapar (nunca corriendo, siempre andando en plan “aquí no pasa nada”).

Así me imagino reaccionando al oso Así me imagino reaccionando al oso

El spray es especialmente importante para proteger a los osos, pues un oso que ataca a un humano es sacrificado. Así que nos compramos el spray y aprendimos a usarlo (ajá) y ya estábamos listos para las rutas que queríamos hacer por la zona del lago:

En la Elephant Back Trail se unió a nosotros Kathleen, una chica de Virginia que se estaba mudando a Oregón y había hecho una pequeña parada por Yellowstone. Le invitamos a hacer la ruta con nosotros y se mostró super aliviada de no tener que ir sola :) Es una de las pocas rutas que cogen algo de altura y que permite tener perspectiva de la zona.

La Natural Bridge Trail es una ruta sencilla hasta un puente de piedra tallado por el tiempo (no por acción humana). En algún momento alguien estuvo a punto de hacer pasar por ahí una carretera, y los carteles informativos del parque se congratulan de que no se llevara a cabo tal idea.

Una cuestión que parece ser muy importante para los Rangers actualmente es su labor de “conservación”. Hubo épocas en las que el parque se entendia como el patio de ocio de personas ricas. Esto terminó con varios géyseres destrozados o bloqueados y con un ecosistema diseñado para el humano. Sin embargo, desde hace ya bastante tiempo la idea que lidera la gestión del parque es la de que somos meros visitantes en tierra de osos y bisontes.

En la zona norte del lago hicimos un par de rutas: por un lado, la Pelican Creek Trail, en la que (spoilers) no hay pelícanos, pero es muy interesante para ver los distintos ecosistemas del parque.

No hay pelícanos No hay pelícanos

Por otro lado, hicimos la Storm Point Nature Trail con una Ranger encantadora que nos llevó a conocer mejor los bosques del Parque. En Yellowstone, debido a un suelo muy pobre, el 80% de los árboles son los lodgepole pine, unos pinos de raíces muy superficiales. El otro 20% son pinos blancos y un par de variedades de abetos en las zonas más húmedas y altas.

Durante esta ruta, mientras observábamos cómo un pino luchaba con su resina contra los insectos, Alex notó un bisonte a muy pocos metros y muy cerca, algo bastante más inusual, un búho. Son muy difíciles de ver en este parque, pero tuvimos la suerte (y los prismáticos) de poder hacerlo. Esta vista de águila (#patapumpish) le valió a Alex su pegatina de Ranger Junior y creo que no se puede molar más que nosotros ahora mismo.

En la zona de Canyon, hicimos la Cascade Lake Trail, una ruta super llana que atraviesa algunos bosques y sobre todo muchos claros hasta el lago Cascade.

En casi todos los bosques que hemos visitado hemos encontrado los síntomas del fuego; hubo un gran incendio en 1988 que afectó a 13 de la superficie del parque y del que aún quedan muchas señales. Pero ha habido otros incendios y la política de conservación es no interferir con el incendio a menos que ponga en riesgo estructuras esenciales o sea provocado por humanos. Esto es muy importante para el ecosistema pues el fuego es parte fundamental del entorno: los lodgepole pines tienen unas semillas cubiertas de resina que solo se derriten a altas temperaturas. Es decir, cuentan con el fuego para su propagación.

Estas rutas nos han ofrecido una perspectiva privilegiada del parque; el poder hacerlas prácticamente en soledad ha revelado los sonidos y los olores que normalmente quedan tapados bajo el trajín de las visitas masivas.

Durante estos días hemos visto: ciervos, renos, bisontes, ardillas, ocas, cuervos y serpientes

Y para que vosotras también veáis algo impresionante, el selfie de los Ranger Junior:

Rangers Junior al servicio del parque Rangers Junior al servicio del parque

¡Seguid antentas a las aventuras dendarii!