Los géiseres son, sin duda, uno de los grandes atractivos que reúne a unos 4 millones de visitantes anuales en Yellowstone. La realidad es mucho más rica e interesante que “chorros de agua caliente”, y estos días en Yellowstone hemos podido aprender un poquito de por qué esta zona es tan peculiar y maravillosa.

El Supervolcán

Buena parte de Yellowstone está sobre lo que antiguamente era un supervolcán, que es un volcán realmente grande (la base ocuparía unos 55x70km). Aunque ha tenido muchas y muy grandes erupciones a lo largo de su historia (comienza hace más de dos millones de años), la que ocurrió hace 640.000 años dio lugar a la Caldera de Yellowstone; en aquel entonces, la lava del manto y mucho gas fueron hacia la superficie, aumentando la presión (desde dentro) sobre el volcán; tras la erupción, zotillones de kilos de lava vaciaron el supervolcán, cuyo suelo colapsó formando la caldera. Esta se rellenó con lava que se transformaría en roca riolita, y que es lo que a día de hoy conforma la mayoría del suelo del parque.

Los géiseres no saben jugar al escondite en la Caldera Los géiseres no saben jugar al escondite en la Caldera

Formaciones hidrotermales

Actualmente se entiende que el volcán sigue activo, pues tenemos lava bajo la superficie (medio cerca en términos de apocalipsis) que es una de las tres partes que hacen falta para las formaciones hidrotermales. Las otras dos partes son el agua y un sistema de cañerías bajo tierra.

En Yellowstone hemos visto 4 tipos de formaciones hidrotermales. El géiser es la formación más famosa: consiste en agua muy caliente (por la lava) y a mucha presión bajo tierra; cuando la presión se hace demasiado fuerte, el agua sale disparada por los conductos hacia el exterior. Aunque por la altitud de Yellowstone, el punto de ebullición del agua es menor de 100ºC, las presiones bajo tierra hacen que este punto de ebullición aumente, así que hay géiseres que expulsan agua por encima de esta temperatura (unos 93ºC).

'Mi dedo no es un termómetro' (Juramento Ranger) 'Mi dedo no es un termómetro' (Juramento Ranger)

Además, Yellowstone contiene 23 del total de los géiseres registrados en el mundo, así que es un lugar único para observar este fenómeno.

Alex intentando precedir la próxima erupción Alex intentando precedir la próxima erupción

Las fumarolas se forman cuando hay también conductos estrechos, pero el agua no está sometida a tanta presión, y “sencillamente” se evapora y sale en forma de vapor constantemente.

Esto en realidad es un géiser en fase de vapor Esto en realidad es un géiser en fase de vapor

Las hot springs (fuente de agua caliente) son unas formaciones con mucha agua, pero que tienen un “vaso” grande que impide que se den las condiciones de presión para el géiser. Pueden tener agua hirviendo (o muy caliente), suelen soltar gas y presentan colores preciosos.

Spa Letal II, más sulfúrico que nunca Spa Letal II, más sulfúrico que nunca

De los mud pots hablé en la entrada sobre Lake Yellowstone: muy simplificadamente, es una hot spring en la que hay poca agua y se forma una piscina de barro, que borbotea como si fuera la caldera de las brujas. El concurso de mala pinta y mal olor lo ganaron los mud pots por aclamación popular.

Las termófilas

En los primeros años del Parque Nacional, las aguas calentitas eran usadas como fuentes termales, para cocinar, como tratamientos varios, etc. Se entendía que a esas temperaturas nada podía vivir. Hasta que descubrieron que esos colores tan vivos los producían unos organismos a los que les encantaba el agua calentita y que llamaron (¡con acierto!) termófilas. Poco a poco fueron descubriendo que podían ser entre ligeramente tóxicas hasta altamente letales, y que en combinación con el ácido sulfúrico que desprende todo el asunto, mejor aplicar lo de agua que no has de beber….

Tontakos termófilos Tontakos termófilos

Los distintos colores vienen de que hay una termófila para cada temperatura y cada una con su color; por eso forman círculos concéntricos.

Siempre es verano con una termófila en la mano Siempre es verano con una termófila en la mano

De cuando se vino Heráclito a Yellowstone

Una de las constantes en el parque, que los Rangers no se cansan de comentar, es que el parque está en constante cambio. Por un lado, cada erupción es distinta de la anterior; por otro lado, aparecen y desaparecen formaciones por microseísmos o por acción humana.

Ningún hombre se escalda dos veces en el mismo géiser Ningún hombre se escalda dos veces en el mismo géiser

Por ejemplo, el géiser Solitary no se puede visitar actualmente porque ha aparecido un nuevo géiser al lado y hay que mover las pasarelas para que los turistas no se achicharren.

Old Faithful Area

El géiser más famoso del parque es, posiblemente, el Old Faithful (“viejo fidedigno”) porque es muy predecible y tiene muy poco margen de actuación (aproximadamente cada hora, con 10 minutos de error).

Es como un señoro, viejo y precedible Es como un señoro, viejo y precedible

Junto al Old Faithful hay un porrón de géiseres que se visitan recorriendo unas pasarelas de madera; es importante quedarse en las pasarelas, ya que el suelo es muy frágil y quebradizo (se han dado varias desgracias por descuidos con esto).

El primer día que fuimos a Old Faithful, tuvimos la suerte de ver 11 erupciones en total; 5 fueron del Old Faithful, pero otras fueron mucho más difíciles de prever. Pudimos ver las erupciones del Beehive y del Grand Geyser que son difíciles de predecir o tienen un período entre erupciones muy largo.

En el centro de visitantes puedes ver las predicciones de erupciones más actualizadas y componerte la ruta para pasar por el máximo número de erupciones.

Old Faithful Inn y la caca

Durante nuestra visita al área de Old Faithful, visitamos la famosa Old Faithful Inn, un hotel construido a principios del S.XX y que, además de ser el perfecto refugio cuando frío y tomar algo, es un edificio muy pintoresco:

Old Faithful Inn Old Faithful Inn

Y también asistimos a una charla que daba un ranger jovencísimo y motivado llamada “The Scoop on Scat, the prominence and importance of poop in the park”; efectivamente, una charla sobre cómo diferenciar y reconocer las distintas cacas de animales en Yellowstone. Además nos habló del papel que desempeñan estos residuos en el ecosistema de Yellowstone. Y, para rematar una charla amena y divertida, sacó un ukelele y se puso a cantar la canción “Scats and Tracks”, y aún estamos llorando de la risa con el temazo.

La leyenda negra

Una cuestión que nos llamó la atención al llegar fue que encontramos 0 menciones al Oso Yogi, ni siquiera en merchandising. Lo atribuí a que no quieren dar una imagen amable de los osos porque la gente se confía; pero si nos alertaron de los osos a los pocos (comparativamente) senderistas, imaginad cómo hablan de los peligros de los géiseres. Todas las charlas de rangers incluyen alguna muerte violenta por negligencia, historias de parejas, donde ella grababa un vídeo y él se acercó demasiado, y finalmente ella grabó cómo un géiser con ácido disolvía literalmente a su recién estrenado marido, “historia 100% real” apuntillan constantemente.

A lo largo de estas dos semanas hemos tenido pruebas de sobra para aceptar que sus avisos tienen todo el sentido; hemos visto gente cometiendo negligencias muy graves poniendo en peligro a sí mismos y a sus “pequeños”.

Todo esto de los géiseres y la geología que los acompaña nos ha encantado; además el paisaje que esculpen estas formaciones hidrotermales es muy alienígena y único. Y para único, este selfie tontako que ya os veníais esperando:

Y las fotos que saqué en nuestras visitas al áerea de Old Faithful:

En esta entrada he aprovechado para meter algunas explicaciones además de nuestro diario de viaje; animaos a contarme si os gusta la idea o preferís que me centre en el relato de nuestras aventuras.

¡Hasta la próxima!