Después de visitar el Lake Yellowstone, nos fuimos al norte del parque, a conocer las terrazas de caliza de Mammoth, un nuevo paisaje y nuevas formaciones hidrotermales. Nuestro centro de operaciones estos días es Gardiner, un pueblo justo en la entrada norte de Yellowstone.

Para llegar hasta Gardiner, cogimos el famoso loop por el este y aprovechamos para conocer brevemente esa zona con algunos miradores y paseos cortos cerca de la carretera.

Cañón del río Yellowstone a su paso por Tower Junction Cañón del río Yellowstone a su paso por Tower Junction

El paseo Forces of the Northern Range fue muy interesante porque los paneles que acompañaban la pasarela nos iban ya dando pistas de qué paisaje nos encontraríamos según fuéramos al norte perdiendo altitud (y es que en la zona de la Caldera de Yellowstone estábamos a unos 2500mt).

Seguimos hacia el norte e hicimos una breve pausa para acercanos a las Wraith Falls, que en realidad es una sola cascada y más bien pequeña, pero la rutita estuvo entretenida y de nuevo, íbamos capturando nuevos colores.

La cascada ni fú ni fá La cascada ni fú ni fá

En esta ruta nos cruzamos con esta estampa tan interesante; ¿cuántos animales veis en la foto?

Dónde está Wally, versión Yellowstone Dónde está Wally, versión Yellowstone

Y casi sin darnos cuenta llegamos a Mammoth, junto a la entrada norte del parque. Muy al principio en la historia de Yellowstone, no existían los rangers y el gobierno de Estados Unidos no tenía muy claro cómo gestionar la idea de “parque natural”. Así que durante los primeros 30 años fue el ejército quien se encargó de cuidar del parque: echar a los cazadores furtivos, levantar algunas infraestructuras, etc. Los primeros años no eran más que campamentos militares temporales, pero al ver que “iba para largo” y que los inviernos se hacían muy duros en tiendas de campaña (hablamos de temperaturas de -20ºC), decidieron levantar algunos edificios, Fort Yellowstone. Cuando finalmente el ejército devolvió la gestión al gobierno, en manos de los rangers, Mammoth se quedó como sede principal del superintendente de Yellowstone, así como de las oficinas de gestión del parque.

Fort Yellowstone desde Mammoth Hot Springs Fort Yellowstone desde Mammoth Hot Springs

Actualmente, además del interés histórico, es también donde se visitan las terrazas de caliza: consisten en hot springs (fuentes de agua caliente), que llegan a una superficie de roca caliza, por lo que depositan carbonato cálcico, formando travertinos que configuran unas terrazas muy carácterísticas.

Estos árboles eligieron mal dónde crecer... Estos árboles eligieron mal dónde crecer...

Justo al llegar a Mammoth se puso a llover y en un abrir y cerrar de ojos estaba granizando bastante. Hubo estampida general de coches así que decidimos esperar un ratito y fue un acierto. El cielo no se llegó a despejar pero cesó la lluvia y pudimos visitar las Upper Terraces sin aglomeraciones.

El segundo día ameció despejado y con un sol brillante, un fantástico presagio para nuestros planes. Desde un parking en Mammoth sale la Beavers Pond Trail una ruta muy popular que pasa por unos lagos donde hay castores y algunos diques que han construido. Poco después de salir nos cruzamos con varios grupos de senderistas que se volvían y nos advertían que el terreno estaba embarrado y peligroso (por las lluvias del día anterior). Decidimos avanzar hasta donde pudiéramos y rápidamente descubrimos que no había motivo de alerta; más bien fue que salían a hacer una ruta sin preparación alguna y el primer contratiempo les echaba para atrás (lo cual si sales sin preparación está bien, claro).

Prácticamente al comienzo de la ruta se nos unió Stella, que al igual que Kathleen en la Elephant Back Trail, se alegró de poder juntarse con un grupo más grande y preparado. Resulta que estudió español en una visita a Argentina y fue la excusa perfecta para mantener una conversación / intensivo de español. Nos contó que la próxima semana se viene a Madrid a visitar a su hermana así que nos aseguramos de que, además de “junípero”, “hoja caduca” y “musgo”, aprendiera “guay” y “joder” para interactuar correctamente con los especímenes peninsulares.

La ruta además resultó ser una maravilla; en la primera parte salimos subiendo los apenas 100mt de desnivel que tiene, por colinas y caminos abiertos, que nos dieron unas vistas espectaculares de los valles de Mammoth.

Tomad vistas espectaculares Tomad vistas espectaculares

Después el camino se puso a llanear por bosques con álamos, juníperos y arbustos, una vegetación que requiere de más humedad, con hoja caduca y que nos mostró, por primera vez desde que estamos en Yellowstone, el otoño colorido en este parque. El viento ululaba entre los árboles que dejaban caer las hojas y “amarilleaban” el camino a nuestro paso.

Más o menos a mitad de camino nos cruzamos con dos senderistas canarios, que andan haciendo un intenso viaje por USA (¡hola, majos!). Tuvimos un rato de genial charla, intercambiamos algún consejo sobre el parque y nos despedimos con los mejores deseos para el resto del viaje.

Y ya por fin entramos en la parte de los lagos de castores. Había lagos, pero no había castores. La literatura del parque (y los rangers, y el sentido común…) dice que están ya poco activos esperando el frío y que son de naturaleza elusiva. Yo creo que no hay castores ni nah y que es otro caso más en el que los toponominadores de USA no se ganaron el sueldo. Eso sí, los lagos son preciosérrimos.

Lacustrérrimo Lacustrérrimo

Unos kilómetros después volvíamos al coche, dejando atrás esta ruta tan maravillosa: los colores, el olor a tierra mojada, el aire fresco y los árboles caducifolios nos dejaron una sensación de completitud. Sin duda, una de las rutas más bonitas que hemos hecho hasta la fecha.

Ya de vuelta, nos hemos tomado un picnic rápido y hemos paseado por las Lower Terraces; si las que están arriba se llaman “upper”, las de abajo “lower”. En serio, se lo curran super poco, aunque al menos esta vez han acertado con los nombres :)

Estas terrazas “de abajo” me han gustado mucho más; por un lado, la luz del sol (ayer estaba nublado) hacía vivir mucho más los matices cromáticos de las terrazas; por otro lado, me han parecido más vistosas.

Antes de dar por terminada la jornada, nos hemos dado un paseo sugerido por la zona residencial de Mammoth, descubriendo las casas de estilo colonial que a día de hoy están ocupadas por los gestores del parque. Además, como en Mammoth hay muchos renos, hemos podido ver a unos cuantos machos “berreando”. Están ahora en época de berrea y llevamos escuchando sus gritos de apareamiento (parecen el chillido del afilador) varios días, y hoy hemos podido ver un montón más de cerca.

Durante estos días hemos visto: un halcón, ciervos mulo y un conejo que se coló en nuestro jardín.

Hoy ha sido una jornada algo más breve, ya que tenemos que descansar porque mañana madrugaremos para intentar “pillar” lobos en Lamar Valley. Pero esto es otra historia y será contada en otro post (en el siguiente, concretamente).

Sin embargo, no termino el post sin antes mostraros esta fotaza, que es como el sol cuando amanece o como un té calentito cuando llega el otoño:

Tontakos y tontusos Tontakos y tontusos

Y aquí os dejo también el resto de fotos del día: