Tras nuestro paso por la Gran Manzana, ya tocaba otro poco de naturaleza, ¡y nos vinimos a Yellowstone! Teníamos muchas ganas de conocer este Parque Nacional, famoso por su geología, los géyseres, los bisontes, los osos, ¡incluso un super volcán!

Llegamos a Yellowstone desde Utah, donde habíamos alquilado el coche, y entramos por la zona oeste, West Yellowstone; como estaba anocheciendo pudimos conocer de primera mano los bear jams (atascos de osos): son los atascos que se producen porque los coches se paran a fotografiar los animales que aparecen junto a la carretera. Nuestro primer atasco no fue por culpa de un oso sino de unos ciervos. Me puedo imaginar esto mismo en verano (4 millones de visitantes, casi todos de junio a agosto) y me alegro mucho de haber venido fuera de temporada alta.

El Parque Nacional de Yellowstone es un parque grande (unos 8000km2) que se recorre esencialmente con una carretera en forma de ocho (the loop road); casi todas las atracciones más famosas están junto a este ocho y otras zonas más alejadas obligan igualmente a circular por él. Es una carretera bastante buena, aunque la velocidad máxima es 70km/h por el peligro de encontrarse animales salvajes.

Para acceder a muchos parques nacionales en USA hace falta la America the Beautiful; es una tarjeta (80$ por coche) que dura 1 año y que permite la entrada en casi todos los parques. Normalmente se puede comprar en la entrada de cualquiera de los parques asociados.

Durante los primeros días nos alojamos en una cabañita junto al lago Yellowstone, que fue la primera zona que visitamos. Como cuando llegamos era tarde, apenas nos dio tiempo a acomodar nuestras cosas y a caer rendidos.

A cabin in the woods A cabin in the woods

El primer día visitamos el Mud Volcano junto con un Ranger del parque. Tienen durante el verano un programa de paseos guiados y aunque llegábamos al final de la estación, aún pudimos unirnos a varios de estos paseos. En mi primer paseo conseguí mi pegatina de Ranger Junior por mi inestimable a la par que épica contribución como “asistente del Ranger”.

La zona del Mud Volcano es famosa por sus mud pots (cuencos de barro) que son unas formaciones hidrotermales caracterizadas por que expelen gas a través de una piscina de barro líquido (por las altas temperaturas). Estos gases tienen bastante sulfuro así que esencialmente huele a pedos. Esto que nos sorprendió mucho el primer día, se convirtió rápidamente en algo familiar pues casi todas estas formaciones expelen sulfuro.

Mud Vulcaniano (#patapumpish) Mud Vulcaniano (#patapumpish)

Por la tarde fuimos al Grand Canyon de Yellowstone, que no es tan grande como su hermano famoso de Arizona pero que también impresiona. El Ranger que nos acompañó nos contó sobre los primeros exploradores y cómo este cañón precisamente cambiaría el rumbo de Yellowstone.

Un pequeño salto para el Yellowstone, un gran salto para el cañón Un pequeño salto para el Yellowstone, un gran salto para el cañón

Los primeros exploradores volvieron con historias sobre un parque en el que las cascadas iban hacia arriba, con piscinas de barro y ríos de agua hirviendo, imágenes tan improbables que nadie les creyó. Así que se montó una expedición en la que, además de geólogos, geógrafos, etc, llevaron a un pintor, Thomas Moran, que hizo una famosa composición de este cañón desde lo que después se llamaría el Artist Point. Este cuadro fue el principal reclamo que usaron para conseguir que Yellowstone fuera el primer Parque Nacional de la historia de USA.

Tras la visita por el risco sur del cañón, nos acercamos con el coche a los miradores del risco norte, para tener otras perspectivas del cañón.

Además de las enormes dimensiones del parque, hay que tener en cuenta que las distancias engañan mucho (y no solo porque estén en millas, malditos sean) y los trayectos llevan tiempo. Hay que tenerlo en cuenta en la planificación y tener paciencia.

Huele a pedos Huele a pedos

Estos primeros días nos han dejado una impresión inmejorable. Es un Parque muy distinto de lo que conocemos, y a pesar de que había mirado mucha información de antemano, muchos paisajes me sorprenden porque no había podido imaginarlos correctamente.

Como tampoco podréis imaginar vosotras qué viene ahora… ¡exacto! El selfie de rigor:

Tontakos en Yellowstone Tontakos en Yellowstone

Y el resto de fotos de nuestro paso por el Lake Yellowstone:

También hicimos rutillas pero eso os lo contaré en la siguiente entrega dendarii, ¡en vuestro blog favorito de viajes! (no, a ver, me refiero a este blog)